La labranza intensiva del suelo es uno de los factores que contribuye de manera significativa a la desertificación. Al remover de forma continua la capa superficial del terreno, se destruye la estructura natural del suelo, se reduce su capacidad de retención de agua y nutrientes, y se incrementa la erosión por viento y agua. Además, la exposición prolongada del suelo desnudo favorece la pérdida de materia orgánica y la degradación de la fertilidad, debilitando su resiliencia frente a condiciones climáticas adversas. Por ello, prácticas de labranza mínima o conservación del suelo, se presentan como estrategias clave para frenar la desertificación, mantener la productividad agrícola y proteger los ecosistemas locales.
Avanzar hacia una gestión agraria realmente sostenible pasa, cada vez más, por adoptar modelos de producción que cuiden el suelo y optimicen los recursos. Entre ellos destaca la Agricultura de Conservación (AC), una práctica que se apoya en tres pilares clave: reducir al mínimo la alteración del suelo, mantenerlo siempre protegido mediante coberturas vegetales y apostar por la rotación y diversificación de cultivos. La sinergia entre estos principios no solo mejora la productividad y la rentabilidad, sino que también aporta importantes beneficios ambientales y sociales, consolidándose como un referente en el manejo agrícola sostenible.
En este contexto, las sembradoras de Maschio Gaspardo se presentan como una herramienta estratégica para que los agricultores se adapten a la nueva realidad agrícola, cumpliendo con las exigencias legales y medioambientales sin comprometer la rentabilidad ni la eficacia de sus cultivos. Se trata de sembradoras de siembra directa, que se diferencian de las tradicionales principalmente en el tren de siembra, diseñado de forma más robusta para transmitir al suelo la presión necesaria que garantice un correcto corte del rastrojo, así como la posición y distancia óptimas de las semillas, asegurando así un establecimiento uniforme y eficiente del cultivo.
Sembradoras para siembra directa
La amplia gama de sembradoras de siembra directa de Maschio Gaspardo permite optimizar la preparación del suelo y la siembra, garantizando una distribución uniforme de las semillas y una mayor eficiencia en los cultivos. Gracias a su tecnología avanzada, facilitan el trabajo en distintos tipos de terrenos, reduciendo la erosión y preservando la estructura del suelo, lo que se traduce en un mejor desarrollo de las plantas y mayores rendimientos agrícolas. Entre estas sembradoras destacan:
DIRETTA-V diseñada para la siembra directa en cultivo entre líneas, equipada con un bastidor fijo que permite anchos de trabajo de entre 1,2 y 2 metros. Su configuración facilita el trabajo en el interior de las hileras y asegura una cobertura total del suelo gracias a la separación de 20 cm entre hileras.
DIRETTA presenta el segmento de sembradoras en línea para la siembra directa de cereales. Fruto de los treinta años de experiencia de GASPARDO en el sector, DIRETTA se caracteriza por un bastidor fijo disponible en el tamaño de 3 metros con 17 o 19 filas, ideal para la siembra de cultivos como cereales, soja, colza y forraje. Capaz de ejercer una presión máxima sobre el suelo de 260 kg gracias a soluciones estructurales HEAVY DUTY, como la cuchilla de discos dentados de gran diámetro (475 mm) con muelle de regulación, la reja de hierro fundido resistente al desgaste y el brazo de la rueda de cierre de surco independiente con muelle de regulación específico.
GIGANTE DP PRESSURE introduce el segmento de sembradoras neumáticas en línea para la siembra directa de cereales. Fruto de la experiencia de GASPARDO en el sector, GIGANTE DP PRESSURE cuenta con un bastidor fijo con enganche de 2 puntos semimontado, disponible en versiones de 3 y 4 m hasta 22 filas, ideal para la siembra de cultivos como cereales, soja, colza y forraje.